
Catalogamos 5 nuevas cavidades, entre las que predominan los
amplios pozos nivales, pero ninguno de ellos alcanza un desnivel que nos impresione.
La última de las simas exploradas (ITX-399) posee dos entradas y a punto estuvo
de adjudicarse también el número 400, pero finalmente una estrecha diaclasa
permitió la unión de dos bocas contiguas, por lo que comparten numeración.
Tras un día extremadamente soleado y cálido, que ponía en
valor las escasas sombras, quedan por descender 7 cavidades más, todas ellas
muy próximas entre sí, además de la ITX-391. Las cuerdas quedan escondidas en
el lugar para otra ocasión.
Después de llegar a Pagomakurre con las ultimas luces del
día paramos a tomarnos un refresco en Artea, que casualmente están en fiestas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario