Desde hace años la campaña de Larra es para el «interclub Anielarra Oeste» una actividad fija en el calendario primaveral. En esta ocasión ha tenido lugar entre los días 20 y 27 de junio y hemos operado desde el refugio de ARSIP en la estación de sky de Braccas.
La tarea se ha centrado en las cavidades AN-326 y AN-329 y, aunque la participación ha sido más escasa de lo que venía siendo los últimos años, la entrega y entusiasmo de los participantes ha hecho posible que todos los días hubiese dos equipos, salvo el último día de actividad (viernes 26) que solo fue posible hacer un equipo.
En la primera sima (AN-326) se ha continuado, siguiendo las corrientes de aire, hasta alcanzar la cota de -302 m, en donde una nueva estrechez nos ha frenado el avance. Si bien en la anterior campaña de septiembre y en los primeros días de esta misma campaña creímos escuchar el ruido del colector que, según sabemos, circula por debajo, parece que ese run-run solo estaba en nuestra cabeza; aunque era una apreciación generalizada, el posterior avance durante 6 jornadas, nos ha demostrado que aún era pronto para cantar victoria.
La AN-329 es una dolina de paredes verticales donde un tapón de arcilla impide el paso. Esta dolina tiene una diferencia sustancial respecto a otras en las que hemos trabajado en la zona, que acaban poniéndose inestables según las vamos vaciando de piedras. En este caso las paredes son firmes y tenemos la sensación de que cuando removamos las arcillas la tímida corriente de aire se intensificará; el único problema es que esas densas y húmedas arcillas son muy pesadas y sacarlas se cobra un gran esfuerzo. En seis días hemos profundizado algo más de 2 m (hasta un desnivel total de 8 m) sacando más de 15 toneladas de piedra y arcilla. Al despejar ciertas zonas se abre paso a corrientes de aire que resultan alentadoras.
La campaña de junio tradicionalmente requería echar a la mochila un buen saco de dormir; la vida en un refugio situado a más de 1400 m de altitud y con exposición norte siempre tenía sus momentos fríos en estas fechas. Este año, sin embargo, todos los días han estado soleados y las temperaturas han sido más altas y sin heladas nocturnas. La climatología ha sido ideal para nuestras actividades, bien bajo tierra o a la sombra del hayedo-abetal; nada que ver con la infernal ola de calor que se ha sufrido en zonas más bajas. En cualquier caso la ola de calor no ha sido inocua; el paso de los días ha hecho que la exuberante primavera diese paso a unos paisajes más propios de fechas más avanzadas.







-1.jpg)





