
Estos artefactos, que prácticamente son inofensivos en condiciones normales, tienen un gran poder rompedor cuando se confinan en la roca (en el fondo de una perforación); además, su fragmentación no resulta tan violenta como cabría pensar y no produce muchos gases, por lo que parece muy adecuado para su uso en operativos de socorro. Cuando se normalice su uso, algunas cosas serán mucho más sencillas para nosotros los espeleólogos
El curso, de 45 horas lectivas, se ha celebrado durante los días 9, 10, 11 y 16, 17 y 18 de septiembre en el municipio encartado de Karrantza. Las clases teóricas se han impartido en un aula del centro de jubilados de Ambasaguas y las prácticas han tenido lugar en una cantera del barrio de La Cadena; para estas ultimas se han utilizado unos grandes bloques “bolos”, que nos permitían simular algunas de las condiciones a las que nos enfrentaríamos en una cavidad.
Desobstrucción con “P2” (expansores de gases); ese nombre y lo de las alubias, siempre presentes en el menú del día en el restaurante donde comíamos, fue bastante celebrado por alguno de los asistentes al curso, y es que no falto el humor, quizás porque todos los que participábamos estábamos en nuestra salsa rompiendo piedras.
Iñaki
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