lunes, 7 de mayo de 2018

05.05.2018 RN-103 G. de los Pozos hacia arriba


Entramos a la 103 tras haber disfrutado de una mañana digna de primavera, mientras comemos y nos vestimos de cueveros. Hoy descendemos a la galería de los Pozos, a trabajar sobre dos incógnitas. En una de ellas tenemos puestas las esperanzas de avanzar hacia Brenavieja. Llegamos hasta el fondo y tras rehacer bultos, un equipo desciende el P-15 que barre el pequeño meandro. Su objetivo es topografiar unos 100 m. vistos y continuar el avance en el meandro estrecho y desfondado. A priori nada atractivo, pero mientras hay continuación hay motivación. El otro equipo remontará la escalada realizada el 08.07.2017 e ira a realizar la escalada del fondo de la rampa paralela. Aquí es donde sí tenemos puestas las esperanzas.

Remontamos la escalada bien cargado de material, para realizar la escalada y equipar lo que pudiera venir más allá. Clavados los primeros tornillos, llega la decepción, la repisa en la que esperábamos encontrar galería está colmatada, solo queda continuar escalando hacia un tubo estrecho en lo alto de la bóveda. Varios tornillos más tarde nos colamos por la estrechez y unos metros más arriba podemos comprobar que la cúpula se cierra. ¿Por dónde demonios marcha la corriente de aire nítida que percibimos en la base de la primera escalada?. Nos ponemos a revisar todo recoveco penetrable. Una nueva escalada corta y accedemos a una ventana , pero la nueva galería rápidamente se desfonda sobre la rampa por la que hemos llegado. Enfrente se ve un tubo, pero será más fácil retroceder y hacer una pasamanos desde otro punto. 

Clavamos el pasamanos y accedemos al tubo, pero allí hay huellas, son las que dejó Jon de la primera escalada llegando por el meandro paralelo. Revisamos de nuevo lo que vio Jon,  por si acaso. Allá arriba no hay continuación. Tras digerir la derrota, nos disponemos a desequipar. Una vez aterrizamos en la base de la primera escalada revisamos también, de nuevo, todos los recovecos. Aquí abajo se percibe mejor el aire, arriba no es tan evidente. Un paso de hombros en altura nos lleva a una estrecha diaclasa de la que vemos varios metros por delante. Nos tenemos claro si el aire aspira por ella (parece viajar hacia arriba), en cualquier caso así lo queremos creer al no haber encontrado paso en las alturas.

Estamos ordenando el material y comiendo un poco cuando oímos que el equipo de topo está subiendo el P-15. Han topografiado lo visto, unos 100 m y cuando el meandro se ponía más interesante y hacían pie en una pequeña galería por la que circulaba un tímido regato, han llegado a un sifón impenetrable. Perciben algo de aire también pero de nuevo escapa por estrecheces y no de modo claro. Alli abajo han salido unos 200 m . de galería (100 estimados y no topografiados, visto en julio de 2017) Desequipan el P-15 y ya todos juntos solo nos resta decidir desequipar la zona y recuperar el material embarrado, que está sufriendo bastante.

La chimenea activa que hay antes del pozo desequipado, que nos llevaba a la G. de los Pozos, está bastante regada, y pasamos un rato deshaciendo nudos y limpiando cuerdas. Las dejaremos allí para continuar otro día con otra escalada, no muy lejana,  y también bastante ventilada y en la depositamos todas nuestras esperanzas. Es el último cartucho que tenemos antes de cerrar la exploración de todo éste sector que no queda lejos del fondo de Cárcabas.

Y comenzamos a salir, que todavía nos queda más de 4 horas de retorno. Nos recibe una madrugada también digna de primavera, pero la decepción de hoy no nos permite disfrutarla más que lo justo. 


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