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lunes, 25 de noviembre de 2024

23.11.2024 Urtutxe´ko lezea: fotos, desobstrucción, y desequipe

 

De nuevo un sábado sin lluvia que aprovechamos para volver sobre Itxina e ir a continuar con la tarea planteada el 12.10.2024.

Formamos dos equipos, uno con el objetivo de obtener algunas fotos en la zona de galerías y ver si se mejoran las ya seleccionadas para la publicación, y de paso se obtiene alguna más.
El segundo equipo ira a probar suerte en una segunda desobstrucción al fondo de la galería hacia el Norte, el barro húmedo y pegajoso augura pocas posibilidades de éxito. Finalmente se cumple el pronóstico y damos por zanjadas las esperanzas de hallar una continuación.
Toca desequipar. Alcanzamos superficie con 6 pesadas sacas. En el descenso a Pagomakurre nos zurra el fuerte viento, pero al menos la temperatura es templada para ser finales de noviembre.
 

 


lunes, 14 de octubre de 2024

12.10.2024 Urtutxe´ko Lezea - Equipar y revisar fondo galería hacia el Norte


 La meteo pronostica baja probabilidad de lluvias así que nos animamos a continuar con la labor iniciada hace un par de semanas: terminar de instalar Urtetxe´ko Lezea. Tras unas ligeras modificaciones en la instalación alcanzamos la galería.


Lo primero es realizar -para los que no la conocen- una ligera visita al inicio del largo pasamanos que en su día nos condujo  hacia la galería que finalmente (tras excavar un largo túnel) conectó con la sima de Otxabide.
En el sentido contrario nos vamos hacia el fondo de la misma galería, pero en dirección Norte. Nos sorprende, para nuestra decepción, el final; nuestro recuerdo nos dibujaba el terreno como un laminador evidente al que veníamos a excavar a ciegas.
Lo que nos encontramos es más bien una salita terminal, con el suelo bastante húmedo, que da la impresión de inclusive formar un pequeño lago estacional en época de fuertes lluvias.
Realizamos una pequeña cata para ver cómo respondía el suelo al envite de la pala. Las sensaciones no son buenas, el barro es  espeso y ofrece bastante resistencia. 
Dado que henos venido a darle a la pala, decidimos, en un arrebato de optimismo, que le daremos a la pala. Nos vamos al punto más extremo y nos entregamos a la tarea. Excavamos una cata amplia por algo más de un metro de profundidad hasta que alcanzamos un suelo de colada dura. A esa profundidad  se hace penoso avanzar sin ampliar más el perímetro de la cata y ya cansados y húmedos decidimos retirarnos.
Tras pensarlo un poco  aparcamos la idea de desequipar la sima. La dejaremos equipada para que la puedan conocer algunos más del grupo, hacer otro intento "loco", y quizá tomar alguna foto.
Alcanzamos la superficie ya de noche, y nos retiramos  con temperatura templada y una bonita y amarillenta luna.