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martes, 13 de junio de 2023

10.06.2023 sima G-261 zona alta Aranbaltz



 La semana pasada desequipamos la sima G-261 porque no sabíamos si íbamos a volver en un mes o un año quizá.... ni una cosa ni la otra, solo ha pasado una semana y una batería de circunstancias nos han llevado de nuevo a ella.

Equipamos de nuevo la sima. Añadimos una pequeña cuerda para un resalte peleón y estrecho con la esperanza que nos facilite la remontada.
Tras superar diversas estrecheces nos presentamos en el último punto alcanzado la semana anterior. El aire, que aspira, continua igual de motivante.
De nuevo una curva que superamos, pero el estrecho continúa, aunque nos parece escuchar un eco no lejano.
Es cuestión de paciencia, de nuevo remontamos la sima desequipando, pero con idea de volver.
Las temidas tormentas no acaban de llegar y podemos disfrutar de nuevo de una retirada entre nieblas, pero secos.
 
 

 

lunes, 29 de mayo de 2023

27.05.2023 Barrio Zaloa arriba - Catálogo G-364,365 y G-366


 La meteo anuncia tiempo soleado, aprovechamos para trabajar sobre cavidades localizadas y pendientes de catalogar, dado que ésta actividad requiere estancias más al aire libre.

Accedemos por el barrio de Zaloa, zona ubicada en los aledaños del Gorbeia central, y a la que solo hemos prestado atención en los últimos meses, prospectando y localizado algunas cavidades catalogadas por el GEV hace muchos años.
A media hora del barrio, ascendiendo por la pista que lleva hacia las Atxas, exploramos y catalogamos las dos primeras simas. Se ubican junto a la pista, la G-364 (Aulusomega´ko lezea) se sitúa en la margen derecha, a unos 10 m.
La G-365 (Egurbide´ko lezea) se sitúa en la margen izquierda, justo enfrente de la anterior, a unos 10 m también.

 
 Avanzamos un kilómetro aproximadamente por la pista y llegamos a la sima Tebajanondo´ko lezea, pero el sumidero está más activo de lo previsto y el chorro de agua que se desparrama sobre la vertical nos quita las ganas. La dejaremos para otra ocasión. Tras comer, nos dirigimos unos 300 m ladera arriba y accedemos a otra sima. Limpiamos de zarzas la boca y descendida, consideramos que no tiene entidad para catalogar. 7 metros a la izquierda
a hay otra pequeña cavidad, que tampoco es catalogable.
Unos 50 m antes henos dejado un afloramiento calizo (junto a un pequeño sendero que desciende hacia Zaloa). A unos 15 m del sendero descendemos un pequeño resalte que desemboca en una corta galería, lo catalogamos como G-366.
La tarde es muy calurosa y no tenemos más cavidades localizadas en las cercanías por lo que nos sentamos a la sombra y disfrutamos de una larga charla contemplando  las imponentes Atxas de Itxina, justo enfrente.
De retirada hacia el barrio de Zaloa, ahora descendiendo por el pequeño sendero, a los 15 minutos llegamos a una pista maderera en medio de un pinar. Aquí tenemos otras dos cavidades localizadas, muy próximas a la pista y visibles al estar rodeadas por sendas alambradas. Las dedicamos unos minutos pero pronto comprobamos, tras limpiar su boca de maleza, que no son catalogables.
Hoy toca llegar a Bilbao al atardecer.
 


lunes, 17 de abril de 2023

06.04.2023 Sector Urratxa - simas G-361 y G-362

 


 Primer día festivo de Semana Santa y tiempo seco, arrancamos hacia el Gorbeia. El objetivo de hoy es revisar 4 cavidades localizadas en prospecciones recientes, en la zona de Urratxa y bajo paso Mandobide (por encima de la pista a la altura de Lasarekoatxa).

Aprovechamos también .a jornada para iniciar formación en nudos e instalación.
La primera de las verticales (en peña Urratxa) necesita una sesión de desobstrucción en boca, después descendemos unos 5 m. Las piedras bajan más, pero no es penetrable. Cerramos incógnita. Unos metros más al Este otra sima, ésta sí es penetrable. Sima modesta que queda catalogada como G-361.
 

Lo siguiente por ver es una grieta colgada unos 15 m por encima del nacedero de Ubegi. No parece ser nada pero tenemos que comprobar que no es una vieja surgencia. Un rapel desde un árbol que se ubica por encima de la pared nos permite rápidamente descartar la incógnita.
La siguiente cavidad se localiza pista arriba hacia Austingarmin, por debajo del paso de Mandobide (por encima de Lasarekoatxa). Las labores de limpieza de maleza, realizadas por el parque, nos permitieron -hace semanas- localizar una escondida dolina que guarda en su interior un pozo encubierto por las zarzas y el argomal.
Una vez lo instalamos y descendemos tocamos fondo y comprobamos que no tiene continuación. En su base, abundantes restos óseos nos hablan de la dolina trampa en la que nos hallamos. Queda catalogada como G-262.
Hace rato que el sol se ha ocultado y la temperatura ha bajado, nos retiramos con las últimas luces del día.


 

domingo, 9 de octubre de 2011

ZONA DE ATXARRE EN ITXINA

ITXINA (GORBEA)

Si hay algo en la orografía de Itxina que atrae poderosamente la atención es la zona de Atxarre y Karamaieta, pese a que pueda pasar desapercibida por encontrarse apartada de las zonas de paso; en ese sector se agolpan las dolinas nivales de una forma espectacular, cientos de dolinas configurando un relieve extremo, inhóspito y de peligroso transito, pero también de una inusitada belleza.
Esta zona, que ocupa la parte oeste de Itxina, es un entorno mineral en donde domina la agreste roca desnuda; en ella se da una enorme proliferación de pozos, que aparecen arracimados, conformando una especie de laberinto. Allí, nos dedicamos a bajar todos esos pozos, la mayoría de los cuales jamás habían sido explorados. Los descendemos con la esperanza, puesta en cada uno de ellos, de que sea ese el que nos permita profundizar en las entrañas de la montaña. Andamos detrás de un río cuya supuesta existencia alienta y guía nuestra tarea; un río que haya dado lugar a la excavación de unas galerías que también esperamos encontrar.
En este grupo llevamos muchos años investigando las cuevas y simas del macizo, dedicados a conocer lo que oculta en su subsuelo y, a estas alturas, se puede decir que lo conocemos bastante bien. Bajo tierra hemos descubierto innumerables galerías y gigantescas salas, hemos recorrido los ríos más recónditos y averiguado hacia donde llevan sus aguas -las aguas que se filtran entre las grietas del lapiaz y que acaban por brotar alumbrando fantásticos manantiales como Aldabide-. Pero, pensamos, aun no lo hemos visto todo.
En Atxarre nos dedicamos desde hace algún tiempo a explorar todos esos pozos, aunque hasta ahora pocos de ellos han dado lugar a cavidades complejas, a simas que sean algo más que un espectacular pozo de entrada y cuyo desarrollo satisfaga nuestras expectativas como exploradores, pero, al menos en este caso, la propia búsqueda es un fin en sí mismo. Nos gusta explorarlos.
Todas estas simas colaboran, junto con la red de fracturas superficiales que fragmentan la masa caliza, en la captación de las precipitaciones que caen sobre ella, bien en forma de lluvia o de nieve. La forma difusa en la que se produce la infiltración es un mecanismo poco proclive a la concentración de caudales capaces de abrirse caminos accesibles al espeleólogo; no obstante, en estas simas, excavadas a cielo abierto, se puede producir durante el invierno, una concentración de nieve susceptible de suministrar después caudales eficaces para trabajos de disolución –las aguas de fusión nival resultan muy agresivas para la roca caliza-; solo necesitamos que una de ellas nos abra la puerta hacia la zona profunda. Tenemos buenas razones para pensar que existe un cauce que protagoniza el drenaje de este sector de Itxina; una superficie que supone una zona de captación de unas aguas que tienen que salir por algún lado y, como no hemos encontrado otro sitio convincente pensamos que manan a través de la surgencia de Aldabide, recogidas por un colector afluente y sumadas a las de otras procedencias.
El karst de Itxina es recorrido subterráneamente por un río que lo cruza longitudinalmente en dirección SE-NO y que circula desde Urezartzen Bazterra, en las “campas de Arraba”, hasta el nacedero de Aldabide (bajo las Atxas), en donde surgen sus aguas al exterior. Es un río de cierta importancia, ya que además de las aguas procedentes de Arraba, recolecta las que se infiltran en gran parte de la superficie de Itxina. Esta corriente ha protagonizado la excavación de una compleja red de drenaje, formada por numerosos conductos que, en gran parte pertenecen a la fantástica Itxinapeko Sarea, con cerca de 40 km de recorrido. La exploración de sus galerías nos ha deparado a los espeleólogos emocionantes momentos, con el descubrimiento de espaciosas salas en donde nuestras luces apenas permiten abarcar sus contornos.
El río que ha excavado esas intrincadas redes de galerías es el mismo que ha intervenido en la evacuación de los materiales superficiales disueltos, cuya remoción ha dado lugar a las gigantescas depresiones que vemos en el exterior, entre las que destaca Itxinbarruko Trokea (bajo el paso de Kargaleku) con unas dimensiones de 870x700 m. Para que se haya producido el vaciado de todo ese volumen ha sido necesaria la intensa actividad de una corriente que realice el transporte, y para ello ha sido fundamental la intensa fracturación de la masa caliza, que ha posibilitado el establecimiento de las redes de drenaje y, también, la denudación del karst. Las mismas condiciones estructurales han favorecido la karstificación, tanto interna, excavando galerías, como externa, modelando el atormentado relieve de la zona
Por comparación pensamos que bajo Atxarre, el hipotético río que habría desalojado los materiales disueltos en una zona que comprende desde el norte de Uburun Trokea hasta Aldabide, debería haber excavado también salas y galerías cuyo hallazgo colmaría nuestros deseos. Mientras tanto descendemos todos esos pozos, deseando que alguno de ellos nos permita abrirnos paso. Cada uno es inventariado, descrito y topografiado y recibe un numero en nuestro catalogo, un numero que, según va aumentando el valor de su cifra, nos indica que cada vez van quedando menos oportunidades.
Sin pretender delimitar la zona de una forma estricta, si que podemos incluir en ella, grosso modo, terrenos, principalmente de roquedo, que comprenden entre Atxaragun, por el norte, el eje que forma el cordal que bordea las depresiones de Supelegor y Arkoxpe, por el este, Uburun Trokea por el sur, y el propio borde de Itxina por el oeste.
En el sector se localizan más de 125 cavidades, simas en su mayoría, con un porcentaje de más de 300 cavidades/km². Estas cifras, que podrían caracterizar el paraíso de los espeleólogos, esconden una realidad menos digna de entusiasmo y es que, pese al imponente aspecto de muchas de ellas, esas cavidades tienen un recorrido más bien breve. No obstante, en su conjunto, constituyen una agrupación de fenómenos endokársticos que es necesario señalar, aunque en realidad muchas de esas simas sean poco más que una profunda dolina nival.