El 7 de febrero de este año intentamos la conexión entre la cueva de
Urratxa y la sima G-149 / Arranbaltz,, mediante técnica de
espeleobuceo. El espeleobuceador, Oskar Etxebarria (ADES) avanzó 120 m
alcanzado un punto bajo a -22 m.p. pero un problema con el chaleco
flotador le hizo abandonar cuando remontaba una chimenea que pensaba le
llevaría a la superficie del pequeño lago de la sima G-149.
Siete
meses después nos encontramos intentándolo de nuevo, pero esta vez
descendiendo por la sima G-149. Además, en ésta ocasión, contamos
también con la colaboración de Carlos Arranz (Takomano).
Accedemos
por la G-149 pensando que la conexión por este lado del sifón será más
rápida, y por lo tanto más confortable para Oskar.
Pasados 12
minutos de la inmersión, Oskar retorna. Ésta vez sí oímos las palabras
mágicas "conexión realizada" he alcanzado el hilo guía que dejé tendido
desde Urratxa.
De ésta manera, la red sima de Arrambaltz - sima G-149- cueva de Urratxa- nacedero de Ubegi supera los 5 kms de desarrollo.
Rápidamente
organizamos el plan de trabajo. Oskar vuelve a bucear para realizar la
topografía hasta el punto de conexión (y un poco más si puede). Luego
remontaremos desequipando la sima ,y después de comer entraremos por la
cueva de Urratza para que Carlos complete la topografía del sifón -río
arriba- hasta el punto que ha llegado Oskar.
Todo se
desarrolla según lo previsto. Ahora solo nos queda la topografía del
sifón río abajo que conecta Urratxa con el nacedero de Ubegi, pero eso
ya será labor de otro día.
Viene cambio de tiempo y Oskar (ADES) está animado a intentar el buceo
que le hemos planteado en la cueva de Urratxa para conectar con la
cueva-sima de Arranbaltz por lo que no desperdiciamos la ocasión. Somos 3
porteadores y el espelobuceador. La mañana está fría, pero seca,
Después
de la reciente conexión entre el nacedero de Ubegi y la cueva de
Urratxa, estamos muy animados. El buceo de hoy no se plantea muy largo
(quizá 150 m) pero sabemos que cuando hace años el espeleobuceador del
GAES lo intentó, avanzó unos 60 m y alcanzó una profundidad de unos 16
m.
Entramos en Urratxa y pronto llegamos al sifón río arriba,
el acceso es relativamente corto. El caudal del río es bajo, lleva
varios días sin llover. Llegamos al sifón y allí permanece el hilo guía
que instaló Antua hace más de 15 años, y que se sumerge en la modesta y
trasparente piscina que da inicio al sifón.
Uno de nosotros
sale a la calle y se desplaza hasta la sima G-149, actualmente la boca
baja de Arranbaltz. Un pozo de unos 40 metros no separa de un pequeño
lago, donde con suerte podría llegar hoy Oskar. Esperamos que si llega a
emerger nos podamos escuchar a gritos.
Cuando Oskar regresa de su buceo, después de unos 30 minutos, no nos canta las palabras mágicas "conexión realizada".
Ha
avanzado el doble que Antua alcanzado un punto bajo a :22 m.p.. El
conducto no presentaba dificultades, hasta que la galería freática ha
presentado una bifurcación y tocaba comenzar a remontar por una chimenea
inundada. Justo en ese momento han surgido problemas con el material
técnico, el chaleco flotador ha perdido aire, ha comenzado a descender y
las burbujas han removido sedimento, dejándole sin apenas visibilidad.
Un segundo intento de regular el chaleco y de nuevo no funcionaba bien.
Era momento de dar vuelta y comenzar a salir.
Pensamos que ese
cambio de morfología en el sifón se puede corresponder con que estaba
empezando a remontar hacia al lago. Lamentablemente, en ésta ocasión no
ha podido ser. Esperemos que la conexión esté en la punta de los dedos.
Habrá que volver, una vez comprobado que el material funciona
correctamente y Oskar se anime de nuevo a pasar un poco de frio.
Si
la conexión se resiste en la próxima intentona, todavía nos quedaría
otra oportunidad descendiendo el pozo e intentando conectar buceando
en el lago.
Para las 15 h estamos comiendo en el batzoki de Artea, Bien le viene a Oskar que todavía no ha quitado el destemple.
Enlace para ver el video de la exploración editado por Oskar:
Con un día seco y soleado, y temperatura anómalamente elevada para
finales de enero, nos desplazamos al Gorbeia, concretamente hasta el
lejano nacedero de Ubegi (nacimiento del río Padrobaso). El objetivo de
hoy es hacer un reconocimiento del sifón, y con suerte conectarlo con la
cueva de Urratxa (2 km).
Hemos invitado a Oskar Etxebarria
-espeleobuceador del ADES- para que intente la conexión. Estimamos que
si hay suerte y el sifón no presenta dificultades, en un recorrido
aproximado de 150 m podría lograrlo.
Estamos cuatro, contando con Oskar, para trasladar el material de buceo hasta la surgencia.
Tras
el ritual de preparación para el espeleobuceo, Oskar nos comenta que
dispone de una hora máximo para intentarlo. Tras sumergirse podemos ver
su luz durante un par de minutos, una rampa descendente pronunciada y de
techo bajo le ha obligado a tomárselo con calma.
Transcurrida
media hora, de nuevo divisamos las luces retornando. En cuanto sale del
agua nos da la buena noticia, ha conectado en el lugar en que
pensábamos y ha visto el punto de topo que le indicábamos.
El
sifón no ha presentado dificultades especiales; la turbidez apenas ha
hecho gala de aparecer. Los 8 grados de temperatura del agua no le han
hecho pasar frio. Está contento, todo ha discurrido sin problemas, lo ha
disfrutado, y el objetivo se ha cumplido.
Ahora queda una nueva entrada para volver a superarlo de nuevo y levantar la topografía.
Esperemos
que éste pequeño éxito sea preludio del que realmente nos interesa, en
el buceo del sifón rio arriba de la cueva de Urratxa, que nos permitiría
conectar Urratxa con la cueva-sima de Arranbaltz y dejar el sistema por
encima de los 5 km de desarrollo.
Primer día festivo de Semana Santa y tiempo seco, arrancamos hacia el
Gorbeia. El objetivo de hoy es revisar 4 cavidades localizadas en
prospecciones recientes, en la zona de Urratxa y bajo paso Mandobide
(por encima de la pista a la altura de Lasarekoatxa).
Aprovechamos también .a jornada para iniciar formación en nudos e instalación.
La
primera de las verticales (en peña Urratxa) necesita una sesión de
desobstrucción en boca, después descendemos unos 5 m. Las piedras bajan
más, pero no es penetrable. Cerramos incógnita. Unos metros más al Este
otra sima, ésta sí es penetrable. Sima modesta que queda catalogada como
G-361.
Lo siguiente por ver es una grieta colgada unos 15 m
por encima del nacedero de Ubegi. No parece ser nada pero tenemos que
comprobar que no es una vieja surgencia. Un rapel desde un árbol que se
ubica por encima de la pared nos permite rápidamente descartar la
incógnita.
La siguiente cavidad se localiza pista arriba hacia
Austingarmin, por debajo del paso de Mandobide (por encima de
Lasarekoatxa). Las labores de limpieza de maleza, realizadas por el
parque, nos permitieron -hace semanas- localizar una escondida dolina que
guarda en su interior un pozo encubierto por las zarzas y el argomal.
Una
vez lo instalamos y descendemos tocamos fondo y comprobamos que no
tiene continuación. En su base, abundantes restos óseos nos hablan de la
dolina trampa en la que nos hallamos. Queda catalogada como G-262.
Hace rato que el sol se ha ocultado y la temperatura ha bajado, nos retiramos con las últimas luces del día.
La meteo anunciada es inestable pero parece que pueda aguantar la mañana
así que nos vamos para el Gorbeia. El camino de acceso lo hacemos en
seco, no está mal.
Elegimos la cueva de Urratxa por la cobertura que
nos ofrece su boca en caso de lluvia. Allí nos espera la gatera a la
que ya llevamos dedicadas 4 jornadas de piqueta y pala.
Hoy
estamos 5 desde el principio -no tenemos otro objetivo en paralelo como
en ocasiones anteriores- así que podemos darle candela con relevos
cortos.
Alcanzamos la curva que habíamos divisado la última
vez. Por delante volvemos a ver al menos otros 2 m y con ambiente
hostil. Con lo que hemos avanzado cada vez cuesta más el trasiego del
camión...... decidimos abandonar. La corriente de aire se hace notar
pero no es tampoco muy motivadora.
Para las 18 h estamos en la
calle. Nos sorprende el blanco en el suelo, ¿Ha nevado?. No, ha sido
una fuerte granizada que nos hemos ahorrado. Aun así la vuelta la
hacemos a 5 grados, con fuerte viento y chubascos intermitentes.
El Gorbeia continúa bien nevado, pero el tiempo anunciado es bueno y
decidimos pisar nieve y acercarnos hasta la cueva de Urratxa. Una
aproximación de hora y media que nos permite disfrutar de un paisaje
soleado, cálido, y hollar nieve.
Tenemos dos escaladas cortas en el
sector de rio abajo. Las dos ofrecen arriba cortísimos recorridos que
topografiamos para completar el perfil de la cueva.
Después
toca sesión de fotos. Y para finalizar la jornada, llevamos a los
neófitos a darle a la pala a una gatera que lleva algo de aire.
Agrandamos el conducto para poder trabajar al fondo más cómodos.
Avanzamos un poco más, y parece que un metro y medio por delante
saldremos de la gatera, otra cosa es que pinchemos continuación. Quizá
podamos despejar la incógnita en una próxima sesión.
Nos retiramos ya de noche y con frio, viene bien porque encontramos la nieve dura y ayudar a hundirnos menos.
Jornada fría, pero seca, en la que decidimos volver sobre la cueva de Urratxa para finalizar su topografía.
Comenzamos finalizando la topo del laberinto sobre el río, que la semana pasada no pudimos terminar.
Después
nos vamos para el sector que se desarrolla a la derecha de la galería
Central. Aquí nos sorprende un pequeño pozo final que conseguimos
destrepar, no sin cierto riesgo, para poder dar por terminada la
representación de este ramal.
Nuevo desplazamiento por la
cueva para topografiar una amplia galería que se sitúa arriba de una
escalada antes del punto 80. Desafortunadamente el desarrollo de esta
galería se queda corto para las expectativas que su porte presagiaba.
Con
ésta última topografía damos por terminada ésta labor. A falta de
comprobación en gabinete, la labor de re-exploración y re-topografía nos
ha permitido acercarnos a duplicar el desarrollo conocido de esta cueva
hasta la fecha.
Todavía nos quedan 3 incógnitas para abordar:
dos escaladas en el laberinto sobre el río, otra escalada en la zona
post sifonante, y un potente desescombro en una gatera ventilada en el
extremo Este de la cueva. Precisamente a ésta incógnita dedicamos hoy
mismo, tras terminar la topo, un par de horas. El trabajo no es
demasiado incómodo y el lugar está seco, pero lo que se ve por delante
desalienta un poco.
La meteo y cuestiones laborales nos lo han estado poniendo difícil para
hacer espeleo estas últimas jornadas pero por fin el tiempo nos ha dado
una tregua y éste sábado hemos disfrutado de una nueva jornada cuevera.
El objetivo de nuevo es Urratxa. Queremos continuar con su re-topografía y re-exploración.
Llegados
a Pagomakurre comprobamos que la nieve no está presente, pero subiendo
hacia Campa Arraba podemos ver algunos hayas con cencellada sobre las
murallas pétreas de Itxina.
Ya en Arraba, podemos disfrutar en
toda su plenitud de la cencellada sobre los árboles que circundan la
cumbre del Gatxarrieta y del Artelarra. Estamos un grado bajo cero.
Enfrente divisamos el bosque de Basatxi, Egiriñao y laderas del Gorbeia
luciendo sus blancas canas.
En Urratxa continuamos con la
topografía del río y su laberinto fósil. No queremos dedicar demasiado
tiempo para que la helada de la noche no nos complique el retorno, así
que hoy paramos cuando hemos realizado 43 puntos de topo. No hemos
podido terminar de topografiar todo el laberinto, pero nos damos por
satisfechos con lo realizado en una zona de la cueva que bien poco o
nada recordábamos. Hemos dejado 2 escaladas pendientes, no percibimos
corriente de aire, pero no dejaremos de subir para ver si hay
continuación o no en los huecos que divisamos. Todavía gastamos media
hora más intentando ver qué pasa con la enigmática corriente de aire
entrante, bien presente en la zona de menor sección no lejos de la
entrada, pero que en cuanto accedemos a la galería central -más amplia-
apenas percibimos.
Cuando salimos al exterior ya es de noche y
el cielo está despejado, pero no sentimos el intenso frío que nos
esperábamos, que no sople viento ayuda mucho. Ya de nuevo en la Campa de
Arraba disfrutamos de una luna grande y rojiza en el horizonte, sin
duda, además de la cueva, las imágenes de postal contempladas hoy en el
exterior nos han premiado por acercarnos al Gorbeia en una jornada
invernal.
La meteo anuncia tiempo seco, pero la semana se la ha pasado lloviendo
con distintas intensidades, por lo que de nuevo buscamos refugio en la
cueva de Urratxa.
Hoy venimos sin arnés, ni cuerdas, ni anclajes, solo utilizaremos el equipo de topo. ¡Bien! gritan nuestras espaldas.
El
objetivo es meternos con la representación del laberinto central. No
pensamos dedicar mucho tiempo, uno de nosotros anda con catarro fuerte.
Tras
62 puntos de topo, y varios cierres de topo con diferentes puntos de
topografía de anteriores sesiones, damos por finalizada la tarea.
Los
datos están tomados, otra cosa será representar sobre el papel, y que
se entienda. Los distintos ramales y frecuente superposición de
galerías, no lo pondrá fácil.
Salimos al exterior con la
última luz del atardecer y 7 grados, que casi nos parece calor hasta que
nos alejamos de la zona protegida y el viento comienza a acompañarnos.
Ha entrado el tiempo frio y lluvioso. Desde el uno de octubre habíamos
estado aprovechando para realizar labores fundamentalmente en el
exterior, hoy toca buscar refugio en cueva Urratxa.
Al llegar a
Pagomakurre nos sorprende ver la nieve en la ladera Este de Itxina. Ya
subiendo hacia campa Arraba la nieve cuaja en el suelo. Estamos a 2
grados, el otoño se ha presentado de repente.
Formamos dos
equipos, uno va a escalar una chimenea ancha a la derecha del eje
central de la cavidad. El segundo equipo va a continuar con la
desobstrucción de la gatera-laminador que se ubica precisamente al fondo
de ésta galería central.
En la desobstrucción avanzamos 4 m
tras un potente desescombro, Lamentablemente, superada la curva que nos
impedía ver la continuación, descubrimos que nos esperan al menos otros
4 m de desescombro, y el conducto empequeñece. Hay corriente de aire, y
estamos en una de las puntas de la cueva, pero nos gustaría que la
potencia del soplo fuese más motivante.
En el encuentro con el
equipo de escalada les pillamos retirándose de las alturas, Han subido
20 m pero ningunas de las amplias bóvedas que observábamos ha dado
continuación. Topografiamos y salimos hacia la calle a por una travesía
por el techo en la que precisamente hoy hemos puesto los ojos al entrar.
Al fondo se observa una aparente porche de galería baja.
Mientras
el equipo de escalada de nuevo vuelve a darle al taladro, se realiza
una revisión de algunas laterales de la cavidad. Vemos el río que
llevará un caudal de más de 100 l/s. Revisamos recovecos y pequeñas
laterales sobre el cauce del torrente, localizando 1 ó 2 puntos quizá a
escalar. No son evidentes, pero su ubicación invita a revisar. También
revisamos otras laterales sin localizar nada interesante, pero la
revisión facilitará organizar su futura topografía
En el
encuentro con el equipo de escalada de nuevo coincidimos en que están
desequipando la travesía y preparándose para descolgarse desde las
alturas. Han tenido que subir hasta la muy aparente galería que se
defendía del escrutinio de nuestras frontales para ver si se acababa.
Finalmente el triste premio han sido 6 escasos metros de desarrollo.
Nos
retiramos de la cueva, ya de noche, y con los paraguas abiertos para
protegernos de la lluvia persistente, aun así vamos pisando nieve, los
cero grados de temperatura la mantienen.
El jueves y viernes ha estado lloviendo bastante y las cavidades deben
de estar saturadas de agua por lo que decidimos continuar la labor en la
cueva de Urratxa, iniciada hace 2 semanas, en donde el agua no nos
afectará tanto.
Comenzamos la topografía desde la boca hasta cerrar
poligonal con el punto 47 de hace 2 semanas, ubicado junto al sifón río
abajo.
Continuamos por la amplia galería central avanzando
hacia el sector final en dirección Este. Comprobamos que el nuevo sector
Este continúa soplando, el nivel de agua subió pero ha vuelto a bajar.
También detectamos una escalada a realizar y en otro punto una gatera a
desescombrar (exhala un poco de aire ).
Exploramos unos pasos
estrechos inéditos que nos llevan a otro sector conocido y nos ahorran
una escalada (la zona queda pendiente de topografiar). Lo poco nuevo
explorado y las incógnitas localizadas nos confirman el acierto de
retopografiar y explorar de nuevo la cavidad, que aumentará su
espeleometría.
Continuamos la topografía realizando cierre de
poligonales en el laberinto y cuando alcanzamos los 50 puntos de topo
decidimos parar la topografía y dedicar un rato a sesión fotográfica.
Alcanzamos el exterior anocheciendo. Ocho grados y la ausencia de viento hacen agradable el paseo de vuelta hasta el vehículo.
Continuamos aprovechando la seca para explorar zonas con problemas de
agua. La semana pasada entramos a revisar una galería en la cueva de
Urratxa, pensado que las aguas bajas pudieran darnos una sorpresa, y así
fue. Un pasaje ahora ventilado en una bóveda sifonada nos dio paso a
una continuación, pero a los pocos metros una escalada frenó nuestro
ímpetu explorador.
De nuevo volvemos a Urratxa para ver si éste
nuevo pasaje nos lleva a algún lugar. Plano en mapa (zona laberíntica
explorada en 1988) intentamos localizar nuestro último punto explorador
para determinar lo que es nuevo.
No parece ser mucho el avance
en zona virgen. Superada la primera escalada no encontramos la galería
esperada sino un par de destrepes que nos llevan a la base de una nueva
escalada. Superados unos metros, no lo vemos claro, aunque el aire
marcha hacia arriba. Se nos está haciendo tarde y tenemos mínimo para
otras dos horas, además, uno nunca está muy tranquilo tras un paso
sifonante. y también queremos topografiar lo nuevo y repetir la
topografía de una zona conocida hasta el sifón cercano a la entrada,
para encajar la nueva topografía.
Nos retiramos desequipando
las escaladas (no tenemos claro cuándo volveremos, y si podremos volver a
pasar). Alcanzamos el sifón con 50 puntos de topo.
Son las 22 h y en el exterior nos reciben 7 grados con fuerte viento que nos recuerdan que el otoño se va acercando.
Continuamos con la sequía, de nuevo no perdemos la ocasión de avanzar en la G-344.
Hoy hemos alcanzado, por fin, a mal visualizar la ampliación que se
corresponde con el eco que escuchábamos. Problemas con la herramienta
nos obligan a salir de la cavidad antes de lo previsto y dejándonos con
las ganas.
Como tenemos todavía algo de tiempo decidimos hacer dos
grupos: uno revisará la cueva de Urratxa; el otro revisará el sumidero
de Zastegui.
En la cueva de Urratxa, explorada y
topografiada en el año 1988, obtenemos cierto éxito, tras superar en una
de sus galerías lo que parecen ser tres bóvedas sifonantes. No tenemos
claro exactamente cuanto de nuevo hemos avanzado, desde 100 a quizá 300
m. Hay que revisar la topografía. Si la sequia continúa deberíamos
dedicarle atención rápidamente antes que se vuelva a inundar. La punta
ha quedado bajo una escalada de 10 m y arriba parece haber galería. El
aire circula claramente por la chimenea. En principio no hay mucho
terreno a recorrer hasta lo que suponemos el sumidero que posiblemente
genere ésta galería, pero nunca se sabe.....
En la G-11,
otra vieja incógnita, penetramos unos 10 m hasta alcanzar una gatera a
la que dedicamos media hora de desescombro, detrás se aprecia una
pequeña continuación. Habrá que volver con más tiempo y energía. La
corriente de aire que sopla a buen seguro nos animará, con permiso de la
meteo, dado que se trata de un sumidero habitualmente bien alimentado.
Nos retiramos satisfechos, nuevas y viejas incógnitas, espolean nuestra imaginación, y alimentan nuestra motivación.