lunes, 16 de octubre de 2017

14.10.2017 Prospeccion en Gorbea


Para aprovechar el día veraniego que se anuncia, decidimos no entrar en cueva y dedicar el día a prospectar un pequeño sector de Itxina y de la campa de Arraba y de paso disfrutar de la estampa otoñal que ya debería estar presente.

Subimos hacia la campa de Arraba por el camino alto de Oñibide, evitando así el bullicio del considerable número de personas que también ha ido para disfrutar del buen tiempo y suben paseando por la pista.


Llegamos a Arraba y decidimos prospectar entrando por el paso de Atxajautxieta para subirnos a la chepa de las crestas que miran sobre campa y avanzar hasta el sumidero de Urezartzen Basterra, revisando las zonas altas como las paredes y rampas que caen sobre la campa.

No localizamos nada de interés salvo lo ya conocido. Los sopladores que sin duda están relacionados con la zona alta y desconocida del Afluente de Papuas en el sector de la ITX-80 exhalan una notable corriente de aire, acorde a la temperatura de la jornada.


Comemos a la sombra, cerca del paso de Kargaleku y disfrutando de la vista de la campa y de las cretas del Duranguesado como fondo. Después continuamos prospectando desde el sumidero hacia la cueva de Elorrea. Hace unos pocos años localizamos una pequeña cueva que no hemos vuelto a situar y queremos encontrarla. Recorremos todo el roquedo abarcando una calle desde la campa hasta unos 50 a 100 m hacia arriba, pero la cavidad se resiste ¿Tendremos mal recogida en nuestra memoria la ubicación del agujero?.

Los días ya acortan y no tenemos demasiado tiempo para desplazarnos hasta el nacedero del rio Bayas y recorrerlo un trecho,  por lo que optamos por un descenso al valle de Zastegui. Alli prospectamos un pequeño calizal -un poco por debajo de las txabolas- y localizamos un par cuevecillas muy incipientes, de génesis freática,  que no alcanzan el desarrollo para ser catalogadas. Una de ellas, la más aparente, muestra signos de haber sido utilizada por los pastores como un tipo de almacén o anexo a la Txabola.

Terminamos retirándonos por el paso de Gatxarrieta , avanzamos tranquilos,  queremos llegar al coche con las últimas luces, no hay prisa y sí ganas de disfrutar del paisaje.

martes, 10 de octubre de 2017

07-10-2017 SIMULACRO GENERAL EUSKAL ESPELEO LAGUNTZA

Foto de la practica de socorro del grupo Haitzulo, octubre 2017

Este fin de semana ha sido el del simulacro general del espeleo socorro vasco EEL, que se ha celebrado en la sima de Iñeritze (Nabarniz-Bizkaia); en él han participado 6 miembros del GAES, bien en labores de logística o bien interviniendo propiamente en la evacuación en la cavidad de un supuesto herido.
Como es habitual en esta cita anual nos hemos juntado espeleólogos de los distintos grupos de Euskalherria para profundizar en las tareas de rescate en cavidades.  Han intervenido en la cavidad un total de 23 personas, encuadras en diferentes equipos con distintos cometidos; además de otros compañeros que han actuado en labores de logística en el exterior. En estas tareas hemos contado también con la colaboración de la Cruz Roja.
El paso del EEL por Nabarniz este fin de semana se ha dejado notar. En esta pequeña anteiglesia donde “nunca pasa nada” (si hemos de hacer caso a los lugareños) la mañana del sábado sorprendió a muchos con el pavoroso incendio del todo terreno de uno de los nuestros (que apenas tuvo tiempo de apearse), con la correspondiente visita de los bomberos; por otra parte, ya en la mañana del domingo, un ciclista fue asistido por miembros del EEL en una crisis cardíaca (maniobras RCP incluidas), la víctima, que fue evacuada en helicóptero deberá permanecer varios días en coma inducido. Pocas veces habrán visto por la zona tanto despliegue de servicios de emergencia, menos mal que tan solo era un simulacro.
Vamos, que este ha sido un fin de semana raro.

lunes, 2 de octubre de 2017

30.09.2017 Torca Corveras - topo y escalada


Ponemos rumbo a Rasines, de nuevo a la torca de las Corberas. Llueve débilmente por lo que esperamos encontrarnos la sima con menos agua que la semana pasada.
En la última exploración remontamos con ingente cantidad de material y decidimos dejar algunas cuerdas para abordar una nueva jornada de trabajo en la zona de la vía clásica.
Mientras un equipo se dedica a terminar la topografía de toda la vieja zona inferior, otro se dirige a equipar el pozo terminal y a buscar una escalada localizada por Oscar hace un par de años.
Localizamos la ventana vista por Oscar, pero antes de abordar la escalada equipamos el resalte final de ésta vía. Una vez en el fondo comenzamos a revisar todos los recovecos y localizamos un meandro ascendente evidente por el que progresamos unos 30 m hasta alcanzar una trepada fuerte. Nos da la impresión de que puede corresponderse con la ventana vista por Oscar y uno queda mientras el otro remonta el pozo y se presenta en la base de la ventana. Lo intuido es comprobado. Hablamos claramente y observamos el haz de luz de nuestras frontales. La escalada pierde su interés, aunque queda la incógnita de si habrá algo más alto por encima de la ventana.
Hemos notado aire en otro punto del meandro y decidimos comenzar otra escalada. El techo del meandro está a +37 m y no vemos galería, ni notamos aire allí arriba  por lo que desequipamos la escalada.
Mientras escalamos, el equipo de topo pasa topografiando y después realiza la trepada fuerte que daba a la ventana vista por Oscar. Desde la ventana observa una nueva escalada de unos 5 m. y no se ve más allá. Queda pendiente la incógnita aunque sospechamos que pudiera tener relación con un meandro que exploramos hace dos semanas en la segunda boca y  que terminó sobre un pozo que no pudimos descender por falta de cuerda aunque oíamos el río, pero realmente no sabemos el punto en altura por el que apareceríamos.
Ya todos juntos tomamos unas fotos y nos retiramos desequipando. La circulación de aire es evidente, pero después de lo visto pensamos que se trata de aire que circula entre ambas bocas y se mueve abarcando tanto la zona alta como la baja de la vía clásica. Algún día que nos cuadre, intentaremos ver si conseguimos comprobar la teoría realizando nuevas escaladas, que ahora ya no nos interesan tanto.

jueves, 28 de septiembre de 2017

23.09.2017 Torca Corveras - no pudo ser -

Una vez más accedemos a la cavidad ilusionados por la posibilidad de conectar con la Red del Silencio. Las lluvias se han tranquilizado y el caudal que se precipita en la boca puede rondar un tercio del de la semana pasada. El agua podría todavía convertirse en un problema, pero hasta donde conocemos nos encontraremos al menos  la sima más amable.
El equipo de punta toma la delantera cargado de material, no queremos que nos pare la falta de él. El equipo de topografía alcanzamos la base del P-73 y sacamos los trastos. El ruido de la cascada, tal como esperábamos, es menos atronador, pero aun así dificulta la comunicación de datos y nos deja incomunicados con el equipo de avanzadilla.
Alcanzamos el meandro colgado del P-30 y oímos hablar, pero no conseguimos entendernos.
Ya en la cabecera del nuevo pozo que dejamos por descender la semana pasada llegan las malas noticias. Tras descender el nuevo pozo, de unos 30 m de desnivel, y cuando el meandro aumentaba anchura, repentinamente ha llegado la estrechez que temíamos podría estar esperándonos.
El agua se sume por un estrecho y bajo meandro en el que solo podemos avanzar apenas unos metros.
Revisamos una diaclasa ascendente que termina colmatándose y a medio camino, una gatera a media altura nos da esperanzas. Tras ampliarla a mazazos conseguimos pasar  y ponernos por delante del punto alcanzado por el activo, pero el meandro continúa igual de intratable y el aire apenas circula por aquí.
Terminada la topo comenzamos a remontar ya cargados de material, pues apenas hemos utilizado una cuerda de 53 m y 7 anclajes.
Decidimos subir desequipando salvo que en el ascenso localicemos algo evidente y fácil de trabajar.
En la cabecera del P-30 de nuevo nos mosqueamos con el aire y comenzamos una travesía aérea. Tras clavar varios tornillos vemos que la labor es ardua y decidimos finalmente parar temporalmente la exploración y desequipar la cavidad para acometer otros objetivos en los que estamos interesados antes de que entre el invierno.
La retirada bien cargaditos de material se hace si cabe más dura con la moral baja. Realmente pensamos que teníamos opciones de llegar hoy a conectar con la Red, pero no pudo ser. Dejaremos reposar la exploración, está muy difícil pero todavía no pensamos en rendirnos.

lunes, 18 de septiembre de 2017

16.09.2017 Sima Corveras continua el descenso

Amanece día lluvioso y venimos de jornadas anteriores también con lluvias, la razón dice que no es aconsejable ir a Corveras, pero como lo único que ponemos en riesgo es no ser muy efectivos si hemos de retirarnos por estar la sima intratable, las ganas de continuar la exploración nos llevan en volandas.

Subimos hacia la sima bajo la lluvia: Sara, Aitor, Jon, Iñaki y David. Cuando llegamos a la entrada vamos medio arrepentidos, la erreka corre saltarina y ruidosa hacia las profundidades. Mientras el equipo de topografía comienza su labor, el equipo de exploración decidimos continuar hasta que la sima nos pare.

Avanzado por el estrecho meandro que conduce a la cabecera del P-73 escuchamos el fuerte rumor del agua, pero ya que hemos llegado hasta allí vamos a ver hasta dónde podemos descender. Gratamente sorprendidos descendemos el gran pozo, el escándalo proviene de más abajo.  Terminamos de instalar y descender el P-20  y alcanzamos la cabecera del P-30 que vislumbramos hace dos semanas. El caudal surge rabioso de un meandro y se precipita amenazante al abismo, pero podemos montar una travesía en alto y el meandro hace un giro alejándonos del agua, lo seguramente nos permitirá comenzar el descenso secos. Una vez instalado podemos descender. En la zona inferior del P-30 Aitor se moja de lo lindo, pero puede constatar que el meandro que se inicia en la base del pozo es impenetrable. Hay que buscar paso en altura.

Llega el equipo de topo a la base del P-73 y terminada la topo opta por remontar a continuar topografiando otras zonas de la cavidad, aquí abajo con la bulla  y la bruma sería un suplicio topografiar

Volviendo al P-30, A 15 m. de la base divisamos un meandro que parece penetrable. De nuevo a montar travesía con la radio a todo volumen a las espaldas, pero afortunadamente solo llega la humedad de la bruma. Alcanzamos el meandro, es estrecho pero penetrable, 15 m más delante de nuevo a equipar pasamanos sobre meandro desfondado para alcanzar un punto lo suficientemente ancho para descender. Al menos el agua no la tenemos encima, pero la escuchamos golpear por debajo.

Descendemos un pozo de unos 25 m y de nuevo la cascada amenazante, pero una vez más por donde
circula el agua se vuelve impenetrable y tenemos que montar un pasamanos unos 8 m por encima de la base del pozo. Terminamos los anclajes que traíamos instalando ul pasamanos ascendente, afortunadamente podemos alcanzar la nueva cabecera y divisar un pozo de al menos 25 m. que no es imposible sondear porque el estruendo del agua no deja amplitud de onda acústica para ninguna otra música cantarina.

Remontamos la sima al encuentro con el equipo de topografía que ha terminado de topografiar la boca por la que entramos y está levantando topografía de la segunda gran boca. Ya todos juntos, un paso de hombros permite superar una barrera de derrubios cementados y continuar la topografía y exploración de ésta segunda boca. Se descienden dos pozos y tras avanzar unos metros por el meandro se llega a la cabecera de lo que sin casi duda es el P-36 de entrada, pero no hay cuerda para descenderlo, ni mucho interés si es tal.

Finalmente, la jugada nos ha salido medio bien. En un día que aconsejaba no ir a esa sima, hemos podido descender un poco más, instalar más de 20 anclajes y localizar el camino que nos ha llevado a una nueva vertical por la que la sima continúa hacia abajo. Y también hemos podido lanzar 80 puntos de topo. No está nada mal. La próxima exploración será ya en otoño.

lunes, 4 de septiembre de 2017

02.09.2017 Torca de las Corveras re-exploracion

Aprovechando el buen tiempo, contnuamos exprimiendo nuestro exahustivo conocimiento del Karst de Rasines para tratar de localizar nuevas oportunidades de exploración en éste generoso karst.

Después de la re-exploración del afluente Cambio de Hora en la Red del Silencio realizada el 22.07.2017, nos planteamos que hay la posibilidad de que exista una nueva boca de acceso a la Red, que nos ha pasado desapercibida. Repasando la geología y las cavidades que pudieran estar relacionadas geográficamente, decidimos revisar la Torca de las Corveras, sima explorada en los comienzos de la década de los 80 y que quizá conviniese revisar con una nueva mirada.

Vamos provistos de material para equipar la sima y también para escalar a la búsqueda de incógnitas ignoradas o no visualizadas en su época.

La idea de revisar la cavidad ha dado sus frutos porque, efectivamente,  necesitaba una revisión. Una incógnita, muy posiblemente olvidada, nos ha dado juego para localizar una continuación. El descenso de una nueva vía de pozos (P-10 , P-65. P-20) nos ha dejado en la cabecera de una nueva vertical extimada en unos 30 m de desnivel.

La corriente de aire es evidente y estamos por debajo de la  cota máxima conocida hasta el momento por lo que pensamos que si las estrecheces no nos lo impiden, estamos en buen camino para materializar esa conexión intuida en el mes de julio.

lunes, 28 de agosto de 2017

27.08.2017 Sima de Brenavieja travesia en alto pozo final

Disfrutando de los últimos compases del mes de agosto, volvemos sobre Rasines, más concretamente sobre la sima de Brenavieja para continuar la exploración iniciada el 15.07.2017.

Esta vez el descenso al fonde de la via Inactica lo hacemos ágiles, tras haber reconocido y reinstalado los pozos en julio. Afrontamos la larga travesia sobrel el pozo final. El aire nos dice que el camino no es por allí, pero como no vemos el fondo de la diaclasa ni desde abajo ni desde arriba del pozo, no queremos dejar la incógnita abierta.

Tras instalar un largo y técnico pasamanos en alto del P-27, podemos confirmar que no hay continuación alguna en altura. También hemos bajado el P-27 para ver de nuevo el fondo de la sima y dirigir un poco la travesía desde abajo. De paso recuperamos una saca que se nos cayó en julio y que no pudimos recuperar por falta de cuerda para descender el pozo.

Subimos desequipando la sima y revisando todos los recovecos. En alto del P-22 también avanzamos en altura unos 10 m, pero el aire no avanza en la dirección que nos interesa.

En la via fósil descendemos el primer P-11 y abordamos el descenso del segundo P-11 que en nuestra exploración de julio no pudimos revisar por falta de batería en el taladro. La cabecera de éste segundo pozo en sucia y ademas nos obliga a clavar un pasamanos ascendente de acceso. Una vez en el fondo del pozo se establece conexión acustica con el equipo que está en la via activa, a mitad del P-45. Esto ya lo sabíamos, pero después de 25 años lo teníamos medio olvidado y lo queríamos volver a comprobar.

Así las cosas, si en ésta sima localizamos continuación tendrá que ser por la via fósil.

Salimos al exterior, todavía con algo de luz y nos reciben unas nieblas cambiantes que embellecen el paisaje, y  que disfrutamos tirados sobre el prado y charlando sobre la exploración recien realizada. No tenemos prisa, parece que los concientos de esta noche en la Aste Nagusia de Bilbao no tienen mucho atractivo para los componentes del equipo.