miércoles, 20 de marzo de 2019

Prueba de rotura mosqueton HMS Rock Empire


Los responsables del grupo de Espeleo Socorro Navarro- Nafar Espeleo Laguntza se han puesto en contacto con nosotros para que aportaramos los contactos necesarios para realizar pruebas de rotura a mosquetones de acero de alta resistencia ( 40 Kn en longitudinal, 18 Kn en transversal y 18 Kn abierto) de la marca Rock Empire. Ensayos que quieren realizar ante la debilidad ya constatada en diferentes pruebas sobre la resistencia de los clásicos mosquetones HMS usados normalmente en espeleosocorro, en la posición típica de carga en contrapeso y tirolina.

Los ensayos los  realiza nuestro compañero y amigo Santiago Goñi.

Han publicado los resultados del ensayo en el blog del grupo Otxola y queremos hacernos eco de los mismos, por si pudieran servir de referencia para otros grupos.




Tras las pruebas realizadas sobre mosquetones HMS (http://asacformacion.com/?p=3514) en las que se demostraba que su resistencia se reducía drásticamente al hacer la fuerza sobre el brazo del gatillo en el grupo de Espeleo Socorro Navarro- Nafar Espeleo Laguntza decidimos usar mosquetones de acero de alta resistencia ( 40 Kn en longitudinal, 18 Kn en transversal y 18 Kn abierto). Los cogimos automáticos de dos movimientos pero al usarlos en tirolinas comprobamos que es fácil abrirlos involuntariamente. Antes de comprar los mosquetones de tres movimientos decidimos hacer unas pruebas de rotura. Puestos en comunicación con los compañeros del GAES nos ofrecen su contacto para realizar las pruebas, consensuamos las condiciones de la prueba de rotura y le enviamos dos mosquetones. 



Aquí presentamos el informe de Santiago Goñ:

Ensayo sobre dos mosquetones 

Se realiza ensayo de tracción a dos mosquetones para comprobar la resistencia a rotura en una posición de trabajo habitual. 

Datos del mosquetón.
Marca: Rock Empire
Resistencia longitudinal a rotura: 40Kn--------4078.86 Kg/f
Resistencia transversal a rotura: 18Kn---------1835.49 Kg/f
S/ EN 362/B 

Resultados:
Nº1 Rotura a 18155N-------------------1850 Kg/f
Nº2 Rotura a 20305N----------------------2069 kg/f 

Ambos mosquetones rompen con una carga muy baja que corresponde más a su resistencia transversal que a la longitudinal. 

Grafica nº1 

Grafica nº2 





Nº1 tras ensayo. 


Nº1 Detalle rotura 
Nº2 tras ensayo 
Nº2 detalle rotura 
Nº2 detalle 2ª rotura 

El primer ensayo lo paro en la primera caída de fuerza que se produce a 1850 Kg/f por la rotura del anclaje del gatillo como muestra el detalle del nº1. 

El segundo ensayo se lleva a rotura total. El grafico muestra una subida de fuerza en elástico hasta 2069 kg/f rotura y mantenimiento de fuerza de unos 5mm entre 700 y 900 kg/f para romper agresivamente. 

En la rotura se puede apreciar un defecto y aparentemente inicia la rotura en este punto de debilidad. 

Fin 

Conclusiones
Aunque disminuye notablemente la fuerza de rotura, acercándose al nominal en trabajo transversal o abierto, mantiene los márgenes de seguridad que necesitamos para anclaje principal de una triangulación en espeleosocorro.


 

lunes, 18 de marzo de 2019

16.3.2019 RN-103 Cañon Salado hacia arriba

Hoy descendemos a la 103 para continuar la exploración en el Cañón Salado, hacia arriba, continuando la exploración del 09.02.2019 en la que exploramos y topografiamos hacia abajo.
En la primera exploración de ésta latera, hacia arriba, cuando la galería parecía volverse más interesante, alcanzamos un punto final de modo abrupto. Afortunadamente la corriente de aire que traíamos parecía escapar por las alturas, así que hoy,  un equipo ha venido directamente a equipar una travesía en alto para intentar salvar el final alcanzado, y el otro toma fotografías y comienza la topografía desde la intersección en la que hace un mes avanzamos meandro hacia abajo.
En la travesía en alto recorremos el techo del meandro y comprobamos que allí arriba no hay paso. Descendemos a la base del meandro conocida e iniciamos una nueva revisión, por algún lugar debe marchar el aire.
Casi al final de la galería, detectamos un paso bajo lateral de apenas 2 cm de altura, por el que escapa el aire y que no vimos en nuestra primera exploración. 
Afortunadamente la desobstrucción se trata de retirar depósitos arenosos y aunque hay que avanzar unos metros, el material se aparta fácil. Superado el paso nos ponemos de pie y avanzamos con emoción, pero a los pocos metros la galería parece colmatarse de nuevo. Un paso lateral evidente nos hace abandonar e eje central de la modesta galería. Una trepada y un descenso nos hacen aterrizar en una continuación más motivante. Pero a partir de éste punto solo podemos explorar dos bonitos meandros ascendentes que finalizan. El aire se escapa por impenetrables. De vuelta para unirnos al equipo de topografía detectamos otro paso bajo a desobstruir. De nuevo el trabajo es fácil y al cabo de unos minutos lo superamos, pero al momento nos damos cuenta que hemos conectado con camino ya conocido
El equipo de exploración se une y refuerza al de topografía para terminar el trabajo de dibujo. 
Toca desequipar el sector y no volver así que antes de ello dedicamos un buen rato a fotografiar los puntos más interesantes.
Mientras desequipamos los pozos el equipo de topografía aprovecha para adelantarse y realizar un pequeño cierre de poligonal que nos quedaba pendiente entre la zona de entrada al Cañón Salado y la G. del Olentzero.
Sumamos las poligonales obtenidas hoy que alcanzan los 250 m y nos retiramos un poco decepcionados. La exploración de ésta lateral nos ha brindado en total unos 400 m. Dado lo bonita y seca que es comentamos alegremente que no nos hubiera importado sumar en la cifra un cero más a la derecha. 
Alcanzamos la superficie a la una de la madrugada.



martes, 12 de marzo de 2019

09.03.2019 Valseca desescombro de dos sopladores


Continuamos con la racha de tiempo seco, continuamos aprovechando para realizar labores espeleológicas en el exterior. De nuevo aterrizamos en el valle de Valseca. Traemos dos objetivos, el primero, continuar con el desescombro del soplador ubicado en altura, desobstrucción que comenzamos el 16.02.2019. El segundo, comenzar el desescombro del soplador situado no lejos de donde aparcamos los coches.
En el soplador alto descendemos un metro más.Ya hemos comenzado a mover piedra. Taladro, tornillos, cuerda, nos permiten extraer algunos pedruscos de los que doblan espaldas. Nos retiramos a media tarde con sensaciones encontradas, lo que vemos por debajo no es nada alentador y tampoco hoy es un día en el que el aire sople para mover voluntades. La intención es continuar en un futuro, pero por el momento vamos a dejarlo reposar.

Ya con la tarde avanzada, llegamos al soplador bajo, queremos trabajar en él un poco para ver cómo evoluciona el desescombro. Trabajamos en el fondo de la dolina y también en el borde de ella. Necesitamos preparar unos escalones estables para portear fuera de la dolina los numerosos cubos de tierra que previsiblemente necesitaremos mover para ver algo. Abandonamos el trabajo ya anocheciendo. Por el momento solo habremos descendido un metro y medio. Gran parte del trabajo ha consistido en ganar profundidad, pero también en ampliar el perímetro para poder movernos en el fondo. Aquí el aire es todavía menos motivamente que en el soplador alto, pero el trabajo, por el momento, es más fácil así que continuaremos con la labor en cualquier otro momento que nos cuadre el plan.


lunes, 4 de marzo de 2019

02.03.2019 Prospección en Valseca

 De nuevo disfrutamos de un día primaveral que aprovechamos para trabajar en el exterior, en concreto en el valle de Valseca (Rasines). Iniciamos la jornada desplazándonos hasta la sima de Castaños de Doña Luisa para tomar coordenadas de su boca. Después nos vamos hasta el soplador que comenzamos a desescombrar hace dos semanas, también para tomar coordenadas.
No lejos hacemos un pequeño reconocimiento de la RN-254 explorada hace muchos años, no vemos ninguna posibilidad de continuación.
Seguidamente ponemos rumbo hacia el cortafuegos que se abre bajo el cableado de las grandes torretas de electricidad que cruzan Valseca. Queremos aprovechar que se ha estado limpiando recientemente para ver si nos podemos colar desde él hacia posibles lugares de interés a prospectar. Los laterales en el cortafuegos están muy cerrados por la maleza ofreciéndonos pocas posibilidades para penetrar en la jungla de maleza y zarzas. 
Optamos por continuar avanzando por lo despejado para ver hasta dónde podemos llegar y fichar otras posibles entradas de interés hacia la maleza. En una zona en el que aflora la caliza con más protagonismo localizamos una cavidad que no tiene malas pintas. Después de pelear un rato con las zarzas y la madera que han arrojado a su boca, podemos comprobar que no tiene continuación. Continuamos la prospección llegando no lejos del barrio de la Helguera y reconocemos un par de pistas laterales,  abiertas para trabajar las torretas. 
Ya de regreso, terminamos progresando por una de las aperturas vistas en la maleza y avanzando como podemos machete en mano, y sin dirección fija recorremos un sector en el que localizamos varias dolinas pero ninguna nos da oportunidad de profundizar hacia el subsuelo. 
Al final acabamos desembocando por un viejo sendero a una de las pistas abiertas para las torretas. Vamos un poco desmoralizados y un tanto arañados, pero a medio kilómetro de alcanzar el vehículo reparamos en una dolina que no tenemos claro si está revisada. Insistimos, con tan buena suerte que localizamos un ínfimo punto en medio del fondo terroso por donde exhala algo de aire. La gepeseamos, aunque queda bien grabada en nuestra memoria la dolina, dado que en éste sector del karst las incógnitas a explorar son excepcionales. Alcanzamos el vehículo todavía con luz. Hoy volveremos a llegar a Bilbao en una hora poco habitual.