martes, 13 de octubre de 2020

Campaña Larra - Otoño 2020 / Interculb Añelarra Oeste


Un pequeño grupo de espeleos nos hemos encontrado en el chalet del Arsip para celebrar la habitual campaña espeleológica de una semana de duración a comienzos del otoño.
La nieve y las fuertes lluvias retrasaron un par de días la llegada prevista para el viernes 25/09 y suspendieron el descenso previsto el sábado 26/09 a la grotte de l'Ours (sima Uterdiñeta).
Afortunadamente el lunes amaneció un día frío, pero seco y decidimos dedicar todos nuestros esfuerzos a continuar con el desescombre del soplador que bautizamos como Z-212. Este soplador se sitúa sobre el tramo de colector desconocido entre la AN-308 (cavidad inferior en la actualidad del sistema Añelarra) y la AN-8. Las paredes parecen ser relativamente seguras y profundizamos con eficacia.
El martes y miércoles 29 y 30/09, aprovechando que la meteo se mantiene estable, decidimos continuar trabajando sobre la Z-212, dejando el trabajo en las simas pendiente para los siguientes días, en que la meteo empeora. Avanzamos hasta los 4 m de profundidad, consiguiendo mantener un amplio perímetro para poder trabajar con comodidad. El frío aire que exhala nos mantiene motivados en la dura tarea.
El jueves, 1 de octubre, realizamos un descenso en la AN-308. El objetivo es continuar ampliando la estrechez de -271 m.p. La suerte nos sonríe y podemos avanzar unos metros hasta alcanzar una modesta ampliación y un pozo de unos 7 m. Debajo aguarda el suspense..... Habrá que esperar hasta la nueva semana espeleológica proyectada para finales de octubre.
El viernes, 2 de octubre, y ya con una lluvia molesta, descendemos la Z-208 para revisar el punto estrecho alcanzado al final de la campaña de agosto. Esta sima se ubica sobre el tramo de colector desconocido entre la AN-8 y la sima de Uterdiñeta. Observamos que existe otro punto a revisar, y en donde probar suerte. También trabajamos en la ampliación de un punto con aire en la corta galería fósil de -40 m.p. Ascendemos desequipando la cavidad y damos por terminadas las actividades dado que el sábado de nuevo llega la nieve.
 

 

lunes, 21 de septiembre de 2020

19-09-2020. RN-31 Torca de las Corveras

 
 

Tras la exploración de finales de Agosto quedamos un poco decepcionados y vimos pocas expectativas de exploración -tras forzar pasos estrechos e incómodos- pero nos habíamos quedado ante un gran pozo y tras rumiarlo un poco pensamos que no podíamos dejarlo sin más.

Cargados como íbamos de cuerdas, anclajes y material de desobstrucción nos plantamos ante el pozo impenetrable que nos paró en la anterior ocasión; por fortuna, tal y como esperábamos, el trabajo de maza y puntero (con la ayuda del taladro para debilitar la zona) fue suficiente para abrirnos paso a un pozo que resultó ser de 52 m de desnivel.

El pozo, con unas dimensiones de 30x2 en planta, se convierte en la parte inferior de uno de sus extremos en un meandro encajado e impenetrable, mientras que a medio pozo se aprecia paso hacia un pozo contiguo que pensamos que se corresponde con el P-75 de la vía principal.

Siguiendo en la dirección opuesta y tras una corta galería llegamos ante un pozo de 35 m, en cuyo fondo no pudimos hacer pie porque se nos terminó la cuerda; aunque sí que pudimos ver cómo nace un meandro desde su base. Junto a este pozo y tras una pequeña trepada por su parte izquierda seguimos un meandro desfondado y descendente en donde no pudimos continuar más que unos pocos metros, debido a la necesidad de instalar cuerda y a que se acabó la batería del taladro (no contábamos con el consumo extra en las tareas de ampliación de la cabecera del P-52). La zona presenta profundos desfondamientos y aunque en las zonas batidas por el agua la roca limpia permite plantearse esforzadas oposiciones, en otras partes existen recubrimientos de limos depositados por brumas turbias que suponen un serio peligro.

Al fondo de esta zona se aprecia una zona amplia que parece ser un pozo apenas percibido entre la oscuridad.

En toda esta zona final apreciamos signos de que el agua puede ser problemática, siendo conscientes de que la fuerte sequia que estamos sufriendo nos ha favorecido esta vez.

De salida topografiamos la zona, lo que supone una tarea complicada al desequipar también y portar con nosotros  abundante material por los estrechos y desfondados meandros. 


 

lunes, 14 de septiembre de 2020

12.09.2020 Sima Basatxi, nueva revisión

 


 
Con buena meteo, que la cavidad se ubica a casi 2 h de marcha desde Pagomakurre, decidimos comenzar a equipar la sima para re explorarla con una mirada actual.
Terminada la exploración de la sima Arranbaltz, tal como teníamos planificado, movemos hasta Basatxi las cuerdas desequipadas a las que añadimos una más de 46 m.

La sima se abre casi a la cota de 1.200 m.s.m. y nos recibe con su baja temperatura y húmedas paredes. No habíamos vuelto a ella desde los años 1986 y 1987 en que la exploramos y nos cuesta encontrar el camino hacia el P-60 una vez descendidos los primeros pozos, y atravesando una red de pequeños paleoniveles a diferente cota que se convierten en un pequeño laberinto de desfondes y paredes resbaladizas.

Por fin alcanzamos la cabecera del P-60 y visualizamos un marcado paleonivel por encima de él, uno de los objetivos que nos ha traído a la sima y que volvemos a comprobar que nos augura una larga y acrobática travesía. La cavidad se halla lejos de dos posibles surgencias y soñamos con poder hacer un generoso y largo descenso hacia ellas por lo que no escatimaremos esfuerzos, si localizamos incógnitas dignas de ellos. Se nos ha hecho tarde y no queremos  llegar demasiado tarde a Bilbao. Como nos queda un largo camino de vuelta decidimos retiramos a una hora prudencial y volvemos a superficie con las últimas luces de un precioso atardecer.

Mientras se equipa la sima, otro equipo aprovecha para realizar una prospección de unas 3 h hacia el Este. En un amplio bosque, en el que las cavidades brillan por su ausencia, lo más destacado de la prospección es la re localización de un sumidero que recordábamos haber visto hace décadas. Comprobamos el interés de la cavidad, que no tenemos todavía catalogada, y a la que sin duda volveremos con elevadas expectativas puestas en ella.



martes, 8 de septiembre de 2020

05.09.2020 Sima Arranbaltz conectada con la sima G-149

 

Tras dos bajas de última hora, estamos 4 para hacer espeleo. Después de un corto análisis de las posibilidades, los pros y contras, decidimos continuar con el plan de explorar en la sima de Arranbaltz.

En la exploración del mes de julio, después de una largo desescombre -motivados por la fuerte corriente de aire- en la galería fósil final, conseguimos superar el paso y unos metros más allá alcanzar un pozo de unos 25 m de desnivel, bajo el que pudimos ver un lago. Rápidamente pensamos que habíamos conectado con el fondo de la sima G-149. La caída de una gran laja, mientras descendíamos los primeros 15 del pozo, partió la cuerda y nos impidió alcanzar el lago y quizá confirmar la conexión.
Después de la campaña de verano, teníamos constantemente en mente ir a corroborar la conexión y desequipar la sima.
El Gorbea nos recibe con niebla, un tanto húmeda. Subimos cargados con los neoprenos y trajes secos, además del taladro, anclajes y una cuerda de 20 m.
 
Una vez alcanzamos el pozo final, rápidamente nos colocamos los neoprenos e instalamos el tramo final, de la repisa al agua. 
 
Aítor desciende el primero y, tras unas breves brazadas en el lago, alcanza la pequeña playa, tal como teníamos previsto podría pasar, a la luz de la topografía de la sima y el lago de la G-149.
La conexión es un hecho y toca topografiar las últimas poligonales que la reflejen, sin que el Dixto se moje. Con esta conexión la cavidad alcanza los 3 Kmts de desarrollo. Lamentamos no tener cámara fotográfica para poner imagen a la conexión y la evolución sobre y dentro del pequeño y profundo lago, pero hemos tenido que sacrificar ésta parte del trabajo para asegurar el desequipe del abundante material.
Después comenzamos con el desequipe del pozo, escalada, pasamanos...... que junto con los neoprenos van llenando rápidamente las sacas.Tenemos que movernos con cuidado entre los frecuentes desfondes y rampas que jalonan la larga galería hasta alcanzar la base de los pozos de salida. Desde ahí las cuerdas hacen el camino hacia la calle más seguro, pero las sacas continúan haciéndose más pesadas.
En la calle nos recibe la noche y una potente niebla con visibilidad de apenas 5 m. Afortunadamente conocemos bien la zona y aunque nos salimos del camino, conseguimos ir resituándonos en determinados puntos hasta alcanzar la Campa de Arraba, en donde ya no hay pérdida, una vez alcanzada la pista apta para vehículos todo terreno, autorizados.
 
 



domingo, 6 de septiembre de 2020

03.09.2020 Cueva de Dulao y otras

 

Exploración a mitad de semana para aprovechar el cuasi final de las vacaciones y el buen tiempo anunciado.

Nos decidimos por un objetivo aplazado muchas veces, la revisión del laminador final de la cueva-sima de Dulao. Las galerías de la sima de Pagoluzieta se sitúan cercanas y en el laminador hay aire, pero hacía más de 25 años que no revisábamos la incógnita y los detalles del lugar estaban borrados en nuestra memoria.
Antes de entrar en la sima, y de mojarnos, aprovechamos para desplazarnos hasta las cuevas G-23 y G-268 para tomar unos datos morfológicos.
Después de comer entramos a la sima. No recordamos muy bien el camino, pero tras un par de despistes descendemos el pozo correcto que nos lleva al meandro que finalmente deviene en laminador húmedo y de escasa altura.
Tras humedecernos y ensuciarnos alcanzamos el punto final que nos paró hace años. Podemos percibir como el aire circula en sentido ascendente, pero también comprobamos que el suelo no son gravas excavables y que la longitud a superar es larga, húmeda e hiper baja, nos hace pensar que el final del avance es un hecho.
Una vez más, toca retirarnos con las esperanzas patas arriba, pero también espoleados por volver a superficie y quitarnos la ropa húmeda.
A las 20 h estamos en Bilbao, que toca la reunión habitual en el local de espeleo.

lunes, 31 de agosto de 2020

29.08.2020 Torca de las Corveras - exploración meandro en alto P-70


Una vez más la lluvia nos empuja al karst de Rasines. El objetivo de esta lluviosa jornada es la exploración en la torca de las Corveras de un meandro que nace en la zona superior del pozo de 70, a unos 60 m del suelo. 
Aprovechando un claro entre chaparrón y chaparrón, salimos corriendo del vehículo, La siguiente chaparrada nos caza a 200 m de la boca de la sima por lo que llegamos secos.
En el P-70, un péndulo nos permite acceder a la entrada del modesto meandro colgado. Rápidamente deviene pequeño y desfondado, pero nos podemos desatar de la cuerda. A duras penas, empotrados, y poniendo atención a las zonas desfondadas, avanzamos intentando que los limos resbaladizos no nos escupan meandro abajo.
Una bifurcación del meandro nos permite alejarnos de las alturas del P-70 y entre destrepes, más o menos delicados, alcanzamos una gatera horizontal que nos conduce a una estrecha cabecera de pozo en el que sondeamos quizá entre 60, 70 u 80 m. No sabemos exactamente si será penetrable dicha cabecera, pero las incomodidades del meandro y que estamos casi seguros conduce en alto del P-30, además de no tener suficiente cuerda para descenderlo, nos hace desistir de continuar la exploración.
En total podríamos haber avanzado unos 50 m, que no topografiamos.
Nos retiramos un poco desanimados, esperábamos o no avanzar más que unos pocos metros o en su defecto haber localizado una continuación evidente y cómoda hacia el fondo de la sima, o que se separase de las verticales conocidas pero no ésta continuación nada clara y poco motivante.
A la salida más de lo mismo. Esperamos entre chaparrón y chaparrón (ahora más próximos entre sí) par para volver al coche.


 

viernes, 28 de agosto de 2020

22.08.2020 Exploración de una sima nueva en la depresión de Valseca

 

La meteo, a priori no muy favorable, nos hace desistir de explorar en el Gorbea y dirigimos nuestros pasos hacia Rasines. 

En la zona media-baja de la gran depresión de Valseca nos espera la exploración de un pozo nuevo, localizado el 01.02.2020. 
Descendemos el nuevo pozo y una pequeña sala nos recibe. La primera impresión refuerza nuestras esperanzas en que pueda ser algo interesante, pues al meter los tornillos en la vertical nos ha parecido que el aire exhalaba.
Exploramos con avidez todos los recovecos, pero solo conseguimos descubrir cortas continuaciones anexas a la pequeña sala. El aire parece provenir de una chimenea de 8 m de altura, pero dada la poca profundidad a la que nos encontramos, carece de interés.
Después de una segunda revisión intensiva buscando con ahínco la continuación inexistente, aceptamos la decepción y nos ponemos manos a la obra con la labor de topografía y fotografía.
Cuando retornamos a la calle, nos dedicamos a prospectar un rato por los alrededores. En el camino de acceso nos ha parecido que el enmarañado bosque estaba más despejado de lo habitual. Cuando nos juntamos al cabo de una hora coincidimos que lo de despejado había sido un espejismo y solo el haber prospectado con el buzo y guantes puestos nos había salvado de recibir varios rasguños y pinchazos.