lunes, 4 de mayo de 2026

02/05/2026 GALERÍA DEL DÍA DEL PADRE EN LA RED DEL RÍO SILENCIO. RASINES

 


El plan para este mini puente del 1 de mayo era haber ido a la sima de Lizartza, en Oñati, para continuar con labores que quedaron abiertas en las Jornadas de la EEE/UEV, en Semana Santa; pero los malos pronósticos meteorológicos acaban por tumbar los planes, así que, contando con la participación de algunos de los que iban a acometer esos objetivos, hemos reorientado el plan hacia La Canal II, que siempre nos acoge cuando el tiempo no es propicio en otros lugares.


Mientras nos cambiamos una tronada que presagia una buena tormenta nos hace acelerar los preparativos. Nuestro objetivo está en el cuarto piso de la red del Río Silencio y sabemos que allí el mal tiempo no va a ser un problema.

Nuestro propósito es continuar con el trabajo de la semana anterior, cuando vimos en lo alto de la Galería del día del Padre volúmenes que no controlábamos con el alcance de nuestras potentes linternas. Encontramos evidencias de que la cosa se exploró en nuestra visita de hace tres décadas, pero…

Una travesía y una corta escalada despejan nuestras dudas; solo es un gran bucle de inundación que aprovecha una fractura.

Como somos muchos otro equipo se dedica al levantamiento de la poligonal topográfica del meandro que sería la continuación río abajo de la Galería Lógica, por debajo de la E-6. Sabemos que allí no hay mucho que rascar, pero el meandro accede hasta la zona de oscilación del nivel freático y queremos recogerlo en la nueva poligonal.

Una vez concluidas ambas labores nos acercamos, ya todos juntos, hasta la parte final de la Galería del día del Padre. Estuvimos allí la semana anterior y vimos que la zona era de una belleza que no recordábamos y queríamos compartir la experiencia con nuestros animosos invitados.

Después de todo ello desequipamos todos los pasamanos de la galería y la escalada de acceso, muy contentos de ser tantos como para poder abordar la tarea en su totalidad y de poder gestionar todo el material liberado.

A nuestra salida, con las últimas luces del día, nos encontramos con unos suelos muy saturados de agua; parece que ha llovido bastante, aunque en esos momentos el cielo está prácticamente despejado de nubes, lo que nos viene muy bien.